Todas las personas, en algún momento de su vida, se vieron ante la necesidad de buscar un empleo. Aunque la situación pueda suceder en distintitos contextos, es probable que no se sepa por donde empezar.
Tanto al finalizar la escuela, la universidad, al ser despedido o ante las ganas de mejorar las condiciones, conseguir trabajo se puede convertir en una tarea complicada y que genere estrés a quien lo esté haciendo. Esto es así, ya que, la mayoría de personas suelen realizar la búsqueda de forma desordenada, sin establecer pautas claras y sólo entregando curriculum en distintas empresas u organizaciones.
La mejor forma de superar la situación planteada es armar una estrategia en la cual se establezcan pautas claras, de forma ordenada y estructurada. Una de las principales cuestiones a tener en cuenta, al momento de generarla, son los contactos.
Cuando hablamos de contactos nos referimos tanto a amigos, familiares, conocidos o personas con las que nos hayamos contactado en algún momento anterior. Todos ellos son posibles fuentes de empleo, si sabemos utilizarlos en una forma correcta.
Tal como se dijo anteriormente, lo principal es generar una estrategia. En relación al tema planteado, se deben tener en cuenta varias cuestiones.
En primer lugar, se debe hacer enterar a los conocidos que estamos en proceso de búsqueda laboral. Según quien sea, la metodología debe ser distinta. En el caso de familiares o amigos, debemos decírselo de forma directa y explicitando que se quiere. Ellos, en el caso de saber de alguna oferta, se comunicarán con nosotros.
Asimismo, los amigos y compañeros de la familia, pueden ser un importante grupo de apoyo en el momento de desempleo o cambio de trabajo. Esto es así, ya que, como se ha dicho, la situación puede generar desesperación, desolación y estrés. Contar con el soporte de estas personas facilita el paso por el proceso y la aliviana.
En segundo lugar, aquellas personas que se encuentren buscando un nuevo empleo deben juntar las tarjetas de presentación o datos que posean sobre empleados de alto rango de organizaciones en las cuales estén interesados trabajar.
Con ésta base de datos pueden llevarse a cabo dos cuestiones. Por un lado, si las personas son de confianza, se podrá hablar y explicarles la situación para ver si se puede obtener una entrevista con el gerente de recursos humanos o de aquel que se encargue de contratar personal. Si con el sujeto que se conoce se mantiene una relación meramente profesional, se puede preguntar a donde se deberá presentar el curriculum o simplemente enviarlo.
Sin embargo, se recomienda seguir otro camino en el caso de los contactos mencionados. Según algunos expertos, la mejor forma de utilizar éste tipo de conocidos para conseguir trabajo es solicitar entrevistas, estableciendo como excusa de la reunión, el pedido de consejos para lograr un empleo en el contexto particular del ámbito laboral o del contexto socioeconómico del país.
Una vez que se pautaron las entrevistas, se debe mantener el tópico durante la misma, pero asimismo, consultar a la persona si conoce a otras que estén llevando a cabo reuniones de trabajo o que lo puedan aconsejar sobre el tema. De ésta forma, se amplia la red de conocidos que pueden brindar información.
Siguiendo éstos consejos, se deberán lograr suficientes reuniones como para que en el ámbito laboral se sepa que uno está buscando empleo. Sumando ésta cuestión a otras, como un correcto curriculum, se podrá elaborar una correcta estrategia que posibilitará el ingreso al mercado laboral en menor tiempo. Además, al tener un plan armado, el proceso será menor engorroso e implicará menos conflictos para el desempleado.