A la hora de conseguir trabajo, un buen curriculum marca la diferencia entre aquellos a los quienes se les dará una oportunidad a través de una entrevista, y aquellos que serán descartados desde un primer momento. Es por esto que la redacción de un CV debe realizarse con cuidado y respetando ciertas reglas implícitas.
La importancia de tener una hoja de vida correctamente redactada radica en que la lectura de ésta será la primera impresión que el seleccionador de personal tendrá sobre aquel que se postula. Por lo tanto, se debe intentar generar una buena imagen con la misma.
Por lo dicho es que, al momento de redactar el curriculum vitae se deben seguir una serie de pasos fundamentales. Aunque la mayoría de las personas posean uno estándar para enviar a todas las empresas en las cuales se desee conseguir trabajo, resulta conveniente adecuar el CV a cada puesto particular. Con esto, se realiza un primer filtrado de los datos, entregando sólo la información relevante.
Al momento de adaptar la hoja de vida a un empleo determinado, resulta adecuado realizarse ciertas preguntas. En primer lugar hay que recabar información sobre la empresa para saber que es lo que busca, y podes ofrecérselo. En segundo lugar, pensar cuales habilidades, características y experiencias propias tienen relación con el empleo requerido y la cultura organizacional de la empresa.
Asimismo, resulta fundamental elegir un modelo de curriculum que se corresponda con la etapa de la vida y el área laboral de cada uno. Los tipos más comunes son el cronológico, donde se realiza un recuento de la formación educativa y la carrera profesional en orden ascendente o descenderte, el temático, el cual se organiza en categorías según distintas plazas de interés, y el combinado, en el cual confluyen ambos.
En el caso de haber finalizado la universidad o no tener experiencia suficiente, se debe elegir el tipo funcional o temático, ya que se podrán destacar los logros que se han obtenido, sin necesidad de mostrar que no se trabajó. Por otra parte, si se es un profesional destacado, conviene optar por el cronológico o mixto. Por último, aconsejan a los empresarios autónomos o profesionales freelance los curriculum combinados.
Una vez que se sabe a quien se va a dirigir el curriculum y se opta por la mejor modalidad para uno, debe comenzar a redactarse. Es importante no olvidar la incorporación de información clave como datos personales que permiten vislumbrar la edad y además sirven para contacto, la formación educativa, especialmente la universidad, los empleos y ciertos extras, como el conocimiento de idiomas o informática.
La mayoría de los errores que poseen los CV provienen de la etapa en los cuales se escriben, por lo tanto, debe ser realizada con cuidado y teniendo en cuenta ciertas reglas. En primer lugar, debe cuidarse la gramática y ortografía, ya que da una muy mala impresión un escrito en el cual las palabras estén incorrectamente utilizadas o escritas.
Asimismo, se recomienda utilizar frases y párrafos cortos, en los cuales la información sea concisa y llamativa, sin ser exagerada ni falsa. Para ayudar a la claridad al momento de la lectura, conviene separar los párrafos y recurrir a la negrita o cursiva para resaltar las cuestiones más importantes y dejar de lado las mayúsculas.
Para conseguir un curriculum perfecto, deben evitarse varias cuestiones. En relación al contenido, no debe aclararse porque se abandonaron los trabajos anteriores ni hacer referencia a ideologías políticas o la remuneración pretendida. Tampoco deben agregarse datos innecesarios o fotos inadecuadas. Respecto al formato, se aconseja utilizar hojas blancas A4 en el caso que deba ser impreso.