El curriculum es un escrito en el cual se debe sintetizar el recorrido que se haya realizado durante la vida educativa y profesional, con el objetivo de que la persona encargada de leerlo, decida separarlo del resto de los que tenga. Es decir, que lo coloque en la pila de los posibles entrevistados.
La meta de presentar el curriculum es llamar la atención de la empresa y así obtener una reunión para ampliar la información del mismo y conseguir trabajo. Es por esto que el CV debe adecuarse a las características del empleo solicitado y debe ser realizado correctamente.
Aunque no existe una única forma de realizar el curriculum, a lo largo de los años, se han creado modelos ideales de estos. Los más difundidos son el cronológico, el funcional y el combinado.
El curriculum cronológico es aquel en donde se establecen la información sobre la carrera profesional y la formación de manera ordenada de los más antiguos a los recientes o al revés. Las ventajas de éste tipo radican en la facilidad de lectura y entendimiento, ya que esta estructurado. Asimismo, se pueden mostrar los logros en cada etapa de la vida.
En relación al orden de las actividades, si se opta por la primera opción se puede enseñar la evolución por la cual se ha pasado y la estabilidad laboral. Sin embargo, no es recomendable en el caso de que no se haya trabajado por un período de tiempo, ya que esto resaltara. En el segundo caso, es decir, cuando se coloca en primer lugar las últimas actividades, es muy utilizada, ya que lo que leerá al comienzo es lo que verdaderamente interesa a las organizaciones.
El curriculum funcional es aquel en donde los datos se ordenan bajo categorías temáticas. El beneficio principal del mismo, es que posibilita establecer los logros y capacidades relativas a un determinado sector profesional, omitiendo las que no fueron buenas. Asimismo, por la estructura, resalta de una manera concreta, la formación o actividad laboral de un área especifica.
Éste modelo de curriculum es recomendado para el caso que se desee ingresar a una industria en la cual no se trabajó. Para esto, no va a ser relevante los empleos que se han tenido, sino las habilidades, capacidades y logros que tiene la persona, que la convierten en idónea para ingresar a un nuevo mercado laboral. Además, es ampliamente utilizado cuando la experiencia que se tiene es como freelance o empresario o para las nuevas tecnologías.
No obstante las ventajas recientemente presentadas, con los curriculums temáticos no se puede destacar el haber trabajado en una determinada empresa de renombre y no existe la posibilidad de dar más datos que la descripción del puesto y las tareas llevadas a cabo.
Por último, el tipo combinado es aquel que se compone por parte del curriculum cronológico y funcional, utilizando los puntos más altos de cada uno, lo que lo convierte en el más completo. Se estructura a partir de las áreas temáticas más importantes, y en ellas se incorpora la información de manera ordenada en forma ascendente o descendente.
La particularidad del arquetipo radica en que combina las ventajas de los que lo componen, pero surgen nuevas desventajas. Los principales beneficios son que necesita de flexibilidad y creatividad, con lo cual se obtendrá la atención del que lo lea, ya que es distinto al resto. Además, se pueden mostrar los logros obtenidos y las capacidades, al mismo tiempo que se enseñan la formación educativa y la carrera profesional.
No obstante resulte como el mejor, el curriculum combinado no funciona para presentarlo en sitios en donde se piden formularios estándar y se debe cambiar según cada empleo para adecuarlo a las condiciones del mismo, lo cual puede resultar complicado y tedioso.